Cómo contar a tu hijo que es adoptado

Siempre has sabido que ibas a decírselo.

Nunca has querido negarle el derecho a conocer su historia y los protagonistas en ella.

Pero, ahora que se acerca el momento, hablar de adopción a tu hijo/a adoptivo/a se te está haciendo cuesta arriba.

¡Muy cuesta arriba…!

No encuentras las palabras adecuadas para tratar el tema.

No sabes cómo desarrollar la narrativa…

O cómo explicarle el concepto de adopción con sinceridad…

Temes que se sienta engañado…

Que sus estructuras familiares se desmoronen…

Que su mundo se venga abajo.

En este artículo me gustaría reafirmar que no tiene por qué ser así.

La adopción, una situación cada vez más habitual

Vivimos en el tercer país del mundo con mayores número de adopciones.

Solo en Suecia y en Italia hay más familias adoptivas que en España.

Según el Observatorio de la Infancia, en España, entre 1996 y 2016 se adoptaron 72.000 menores.

Si tú formas parte de una de esas maravillosas familias…

Si tú has creado una familia adoptiva, no hace falta que te diga que no todo es un camino de rosas.

El testimonio de Ana Muñoz ilustra los temores y la ansiedad que se vive al recibir a esa personita desconocida en tu hogar.

«Al principio es un niño, no es tu hijo y no sabes la respuesta que va a tener. Es tu hijo legalmente, porque firmas un papel, pero tienes que construirlo. No puedes querer a alguien sin conocerlo”.

Pero, lo que sí que es cierto es que, en la mayoría de los casos, acaba por establecerse el vínculo emotivo.

Y acaba por crearse una familia unida por el mismo amor y cariño que la mayoría de las familias.

Pero, si el pequeño/a ha llegado a casa a una edad muy temprana y no recuerda el proceso de adopción, las familias viven siempre con el mismo tipo de interrogantes sobre la cabeza:

¿A qué edad debo empezar a hablarle sobre su adaptación?

¿Cómo debo abordar el tema?

¿Qué debemos hacer para introducir el tema y no dañar sus sentimientos?

 

¿A qué edad debo empezar a hablarle sobre su adaptación?

El estudio llevado a cabo por la psicóloga Maite Muñoz Guillén publicado por la Sociedad Española de Psiquiatría y Psicoterapia del Niño y del Adolescente (SEPYPNA) afirma que algunos padres adoptivos posponen la conversación el máximo posible.

«Quizá piensan que la frustración que va a vivir el niño pueda ser peligrosa para su desarrollo. Tienen miedo de la tristeza que les pueden causar, de que al conocer su verdadera historia los pequeños dejen de quererlos y otras fantasías similares.”

Pero, según esta profesional, esto no es así.

Y yo concuerdo con ella.

Lo único que se consigue evitando hablar de este tema es «dificultar seriamente la capacidad del niño de poder desplegar vínculos de confiabilidad«.

En los casos en los que no se le habla al niño lo antes posible, la familia alberga un secreto.

Un secreto muy importante.

La existencia de este secreto genera un temor permanente en los adultos.

Viven con el miedo de que pueda ser descubierto constantemente.

Ese secreto también quita confianza y espontaneidad a la relación entre padres e hijos.

Entonces, ¿cuándo es el momento perfecto para decirle a tu hijo/a que es adoptado?

No existe un momento perfecto.

Pero todos los momentos lo son.

¿Qué quiero decir con eso?

Quiero decir que lo importante es afrontar el diálogo de un modo simple, directo,  honesto, y muy respetuoso.

Sea cuando sea.

Cuando se empieza a desarrollar la narrativa, que no deberá ser nada complicada, el pequeño/a tendrá muchas preguntas.

Tu labor es escucharlas y responderlas de manera adecuada a su nivel de madurez.

Con muchísimo respeto.

Y con muchísima empatía.

¿Qué sucede si el/la pequeño reacciona con ansiedad ante su nueva realidad?

¿Qué sucede si se niega a aceptar la versión de su vida que está escuchando?

Te lo cuento a continuación.

Algunas recomendaciones para contarle a tu hijo que es adoptado

Utiliza el poder de la historia

A los humanos nos encanta escuchar historias.

De hecho, nuestras mentes están cableadas para escuchar historias.

Reaccionamos mucho mejor a una narrativa que a cualquier otro tipo de dato o información.

Por eso te recomendaría que incorporases la adopción en la historia de vuestra familia.

Como parte del pasado, del presente, y del futuro.

Puedes incluso preparar un álbum de fotos ilustrando el camino recorrido por todos los protagonistas en vuestra historia.

Desde el día que decidisteis que querías que vuestra familia creciese…

Hasta el día que os encontrasteis…

Y todas las experiencias que habéis vivido juntos desde entonces.

De este modo, el niño/a adoptado/ reconstruye su pasado y entiende el proceso de adoptación como parte de la historia.

También existen libros para niño/as especialmente creados para explicar el proceso de adopción.

¡Algunas empresas incluso realizan libros personalizados!

Por cierto, este tipo de enfoque, es ideal para tratar temas de todo tipo, como en casos de niños de padres separados.

No niegues sus emociones

Estáis manteniendo una conversación muy difícil de mantener.

Lo más probable es que, el pequeño/a reaccione de manera positiva, porque la repentina revelación de nombres, fechas, lugares, etc., para él o ella no tiene una significación real.

No a estas alturas.

Probablemente no van a pasar a ser más importantes que las experiencias que ha vivido contigo.

Eso sí que es real para él/ella/.

El amor que ha recibido de ti sí que es real.

Pero, puede que en algunos casos, el niño/a se sienta confundido.

Si es así, es importante no negar los sentimientos.

No te recomiendo que intentes “controlar sus emociones”.

Negar e intentar controlar los sentimientos de tu hijo/a solo los intensificará.

No solo eso.

Los mantendrá presentes en vuestras vidas.

Incluso es muy posible que se traduzca en patologías distintas como el insomnia y la rigidez corporal.

¿Qué debes hacer en caso de confusión o enfado por parte de tu hijo/a adoptado?

Adquiere conciencia plena de esos sentimientos y facilítales el flujo.

Ayúdale a que él/ella adquiera conciencia plena de esos sentimientos.

Y facilítale el flujo.

Etiquetadlos.

Y gestionadlos juntos.

Sed sinceros pero respetuosos.

Intenta no juzgarle.

No asumas que su sentimiento tiene que ver con tu persona.

Que te quiere menos por expresar este tipo de emoción.

¡Daos tiempo!

Si es necesario, os podéis apoyar en algunas prácticas como la meditación, la relajación, el yoga, el tai chi, y la homeopatía.

Con el tiempo, las emociones habrán encontrado su sitio.

Con el tiempo, la historia tendrá sentido.

Con este proceso, le estás enseñando a expresarse y a gestionar sus emociones para desarrollar una inteligencia emocional que actuará como compás a lo largo de su vida.

¿Te gustaría poder abordar esta conversación tan delicada con tu hijo/a adoptivo con mayor conocimiento?

¿Mejor preparado/a?

Si es así, te invito a que te unas a mí:

Certificación de Facilitadores
Cómo hablar a los niños y adolescentes para que escuchen
y cómo escuchar para que hablen

Acompaño a psciólogos, coaches y educadoras a encontrar la comunicación empática en su práctica. Esa Comunicación hecha de Presencia, No juicio y Escucha Activa de la que tanto no han hablado en teoría y que vemos tan poco en acción.

Para que tengas un proyecto próspero con el que vas a contribuir al mundo aportando  una relació de ayuda para las familias y sus hijos, mucho más práctica, útil y eficiente

Nos reunimos en Barcelona o Madrid para tratar temas de gran relevancia para ti como la comunicación no violenta, la empatía, y el trabajo las expertas en comunicación entre adultos y niños, Adele Faber y Elaine Mazlish.

Desarrollada para Padres/Madres, Educadores, Psicólogos, Coachs y todas aquellas personas que trabajen con familias y niños y adolescentes, durante los tres días de nuestra Certificación descubrirás un nuevo paradigma para entender las relaciones y la interacción entre adultos, niños y adolescentes.

Aprenderás a gestionar las respuestas emocionales de los niños y jóvenes en tu vida, y a comunicarte de manera empática, respetuosa, afectiva y efectiva.

Espero verte allí.

Si tienes cualquier duda, estaré encantada de ayudarte a resolverla.

¡Escríbeme aquí!

¡Te espero!

Deja un comentario