NO IMPORTA LOS SUEÑOS QUE TENGAS O LOS OBSTÁCULOS QUE TE ENCUENTRES. TIENES EL PODER DE CAMBIAR TU VIDA Y ASÍ, CAMBIARÁS EL MUNDO.

La transformación…

Hace 14 años, yo, Júlia Mateo, me encontraba en una encrucijada. 

No soy una gurú iluminada, ni nací con una estrella de la suerte. Simplemente llegué a un punto de no retorno por circunstancias personales que estaban fuera de mi control. Nos caímos con todo el equipo, nos derrumbamos. 

Entonces entendí que tenía dos opciones: perder la conexión con mis hijos debido al estrés y la culpa, o cambiar de actitud y tomar las riendas de mi vida.

En aquel momento, cayó como agua de mayo el libro que cambió mi vida, “Cómo hablar para que los niños escuchen y cómo escuchar para que los niños hablen” de Adele Faber y Elaine Mazlish. 

Gracias a él, escogí la segunda opción. Comencé a mirar a mis hijos, ya adolescentes y rebeldes, de manera diferente, a actuar diferente y me di cuenta de la responsabilidad que tenía en nuestra relación. Este cambio no solo transformó la relación con mis hijos, sino también mi comunicación conmigo misma y después mi vida profesional. Descubrí un método revolucionario que cambió nuestras vidas para siempre.

Amo lo que hago, me apasiona lo que experimento y me siento muy afortunada. Soy soñadora y tengo muchísima fe en el Ser Humano. Me siento muy honrada cada vez que una persona confía en mí y me abre la puerta de su mundo interior. Me gusta dar el 100% de mí en cada encuentro, ir sin expectativas y estar plenamente disponible para establecer contacto.

Estoy completamente segura de que otras formas de relación son posibles. Trabajo para transformar los patrones autoritarios y negligentes de crianza en un acompañamiento que sostenga y valide. Ensayo presencia, paciencia y compasión para explorar maneras más nutritivas de acompañar. Estoy muy orgullosa de compartir y certificar uno de los mejores programas de capacitación de comunicación familiar del mundo.

Mi sueño es que todos los clientes, facilitadores y padres se sientan tocados por su experiencia con nosotros y alineados con nuestro proyecto para cambiar juntos el mundo de las relaciones.

Creciendo con el método…

Nil Panyella: Desde pequeño, el deporte, la montaña y la naturaleza han sido mis pasiones. 

A los 15 años, comencé a aprender sobre la comunicación respetuosa y el método de Adele Faber y Elaine Mazlish, influenciado por mi madre, Júlia. 

Creo que soy parte del ejemplo de lo que este proyecto puede aportar a las familias. Llevo integrado un lenguaje mucho más respetuoso sin darme cuenta. 

No sé si es casualidad o el destino, estamos codo a codo con mi madre expandiendo el mensaje y los valores de este proyecto lo más lejos posible. De eso hace ya 6 años.

Trabajar con mi madre ha sido una experiencia única. No solo es mi madre, sino también mi mentora y compañera de equipo. Juntos, llevamos este mensaje de comunicación respetuosa y empática a profesionales y familias, buscando impactar positivamente en la vida de muchas personas.

Nuestro trabajo es más que un trabajo. Es una pasión compartida. Queremos que todos, desde profesionales hasta familias, tengan las herramientas necesarias para crear relaciones más humanas y respetuosas. Creemos en un mundo donde cada niño y adolescente pueda crecer en un entorno lleno de comprensión y amor.

El legado…

Adele Faber y Elaine Mazlish, autoras del método que enseñamos, nos han dejado un legado que es un honor mantener y difundir. 

Se formaron durante 10 años bajo la influencia de Carl Rogers para convertirse en mejores madres de lo que eran. Su experiencia y conocimientos se convirtieron en un método práctico y efectivo que hoy en día cuenta con evidencia científica avalando su eficacia.

Yo, Júlia contacté con ellas con la esperanza de difundir su método en España y Latinoamérica. La respuesta fue un rotundo «Sí, quiero«.

Fue entonces, con los derechos de las autoras para transmitirlo en español y catalán, traducimos los materiales y comenzamos a trabajar muy duro y muchos años para poder impartir talleres y formaciones.

Hoy, más de 500 facilitadoras y facilitadores certificados y miles de padres y madres han mejorado algún aspecto de la crianza y comunicación en sus acompañamientos o con sus hijos y familiares gracias a este método.

Nada más que decir. Seguiremos trabajando para que el mensaje siga llegando a buen puerto como hicieron ellas y para que sus valores sigan intactos.