Sobreprotección a los hijos: los padres helicóptero

¡Baja del árbol que te vas a caer!

¡No comas tan rápido que te vas a atragantar!

¡No bajes las escaleras de dos en dos… vas a acabar en el suelo!

 

¿Te reconoces en algunas de estas frases?

¿Te identificas con este tipo de control parental?

¿Sí?

Seguramente te estarás preguntando, ¿Y qué Júlia? ¿Qué hay de malo en proteger a mi hijo/a?

A primera vista, no hay nada malo.

Eres un padre o una madre, haciendo su labor y asegurándose que a su hijo/a no le suceda nada malo.

Pero, lo cierto es que, ese comportamiento sobreprotector y demasiado controlador…

Ese estilo de educar basado en un control parental excesivo está limitando la libertad del niño/a.

Y, ha sido demostrado que, a largo plazo, puede resultar muy perjudicial para su desarrollo como persona autónoma.

A ese tipo de comportamiento ultraprotector se le ha llamado “crianza helicóptero”.

Te cuento a continuación qué es y por qué debes evitarlo en las relaciones con los pequeño/as en tu vida.

¿Qué son los padres helicóptero?

¿Qué es lo primero que te viene a la cabeza cuando oyes el sonido de un helicóptero en el cielo?

O bien, están grabando las noticias…

O el tráfico…

O están buscando a alguien…

O algo está pasando y nos están controlando.

¿No?

Tendemos a asociar el sonido de un helicóptero con la supervisión.

De ahí que se haya utilizado este término para identificar el tipo de control parental que siempre está pendiente de las acciones del niño/a.

La «crianza helicóptero» es aquella en la que este tipo de “hiperpadres y madres” sobrevuela constantemente la vida de sus hijos, siempre pendiente de todo lo que hacen.

¿Cuál es el origen de este término?

El término padre/madre helicóptero surge de la consulta de un psicólogo infantil estadounidense por allí por el 1969.

Un paciente le comentó que estaba harto de que su madre sobrevolara sobre él como un helicóptero.

Al psicólogo le fascinó esta forma tan visual de representar la educación de su madre, y acuñó este término por primera vez.

La idea de crianza helicóptero forma parte de un conjunto de comportamientos ultracontroladores por parte de padres y madres, que se conoce hoy como “hiperpadres”.

Los hiperpadres supervisan y sobreprotegen constantemente a sus hijo/as, intentando resolver sistemáticamente todos sus problemas.

¿Por qué?

¿Cuál es la meta de la hiperpaternidad/hipermaternidad?

Los niño/as en familia hiperpaternas se han convertido en el centro del núcleo familiar.

Todo revuelve alrededor de ello/as.

Nada puede dañarles o entrometerse en su camino hacia el triunfo.

La familia existe para proporcionales todos los medios necesarios para llegar a esa meta.

Y, en este caso, el padre/madre helicóptero vuela sobre el niño/a en todo momento asegurándose de que no haya obstáculos en su camino.

Y si los hay, ¡los elimina!

Pero ¿qué ocurre?

Te lo cuento a continuación.

Los hijo/as se sienten observados

Como te imaginarás, el pequeño vive en un estado constante de observación.

Algo que, evidentemente, puede tener un efecto muy negativo en su desarrollo, especialmente en la autoestima infantil.

Lo demuestra un reciente estudio elaborado por la Universidad de Minnesota.

Los niño/as que crecen bajo la supervisión de un padre/madre helicóptero “son menos capaces de lidiar con los desafíos que demanda el propio crecimiento como pueden ser: comportarse bien en clase, hacer amigos o tener un buen rendimiento escolar”.

 

Tú imagina tener a alguien que constantemente te diga cómo y a qué debes jugar…

Cómo actuar entre amigos…

Cómo vestirte…

Cómo andar…

Cómo comer…

Cómo comportarte en todo momento.

Siempre limitando tu libertad.

Siempre controlando tus emociones y tus impulsos.

¡Agotador!

Seguramente, reaccionarías como tantos niño/as reaccionan…

O bien desafiando este estilo de crianza.

O bien, como tantos niño/as en el estudio, sintiéndote muy frustrado/a.

El problema de no respetar su tiempo, espacio e intimidad

Según los resultados del estudio de la Universidad de Minnesota, no respetar el tiempo, el espacio y la intimidad del niño/a, resulta en:

> Una peor regulación emocional a los dos años.

> Peores comportamientos y habilidades sociales a los cinco.

> Mayores probabilidades de experimentar problemas emocionales y sociales y de obtener peores notas en la escuela, a los 10.

Estas conclusiones solo corroboran investigaciones anteriores.

Un estudio en 2016 afirmaba que los niño/as con padres controladores e intrusivos son más propensos a volverse altamente autocríticos, ansiosos y deprimidos.

Y otro estudio en 2017 demostraba que el “helicopter parenting”, más frecuente entre padres y madres de niñas, «podía ser perjudicial para su capacidad de desarrollar mecanismos de afrontamiento efectivos para resolver conflictos y tratar con estresores de la vida cotidiana«.

¿Por qué?

¿Cuál es el efecto de la sobreprotección?

El pequeño/a no tiene la autonomía de aprender por sí mismo/a a resolver los problemas que puedan surgirle en su día a día.

No tiene la posibilidad de desarrollar las herramientas para afrontar sus miedos.

Tiene más propensión a ser más ansioso

A no saber regular sus emociones.

Depende de ti para ello.

Depende de ti para todo.

Y cuando en el futuro tenga que enfrentarse a tantas dificultades que le surgirán en esta vida, no va a tener quién se las resuelva.

Y el camino se le va a hacer mucho más difícil.

¿Qué puedes hacer para evitar esta sobreprotección?

¿Cuándo sabes que has caído en la sobreprotección?

Cuando dejas de ser guía y te conviertes en helicóptero.

Cuando dejas de escuchar y comunicar, y te limitas a imponer y a arrasar.

Cuando dejas de ser sensible a las necesidades de tus hijos/a y de reconocer sus propias capacidades a la hora de enfrentarse a distintas situaciones.

Como padre/madre, debes hacer todo lo posible por guiar a tus hijo/as.

Sin interferir.

Sin limitar sus oportunidades para aprender.

Animándole a que consiga sus objetivos sin intromisiones.

“Ya, pero Júlia, ¡a veces hay que controlarlos!”

Sí, pues en esos casos, habla con ello/as.  

Escúchalo/as.

Trata de entender sus sentimientos.

Trata de entender la importancia de esa situación concreta para su desarrollo.

“Comentad la jugada”.

Tratad de identificar juntos las consecuencias a ciertas acciones.

Y las acciones alternativas que producirán resultados más positivos.

Apoya su autonomía ante desafíos emocionales.

Puedes estar seguro/a que, todo ello le llevará a un mejor desarrollo de sus habilidades sociales, su salud mental y física y a tener mejores relaciones sociales y éxito académico.

Otros tipos de padres sobreprotectores.

Se ha identificado otro tipo de padres “hiperprotectores”, similares a los padres/madres helicóptero.

Los padres apisonadora o quitanieves, alisan o preparan el camino para sus hijos, eliminando todas las dificultades que les aparecen.

Las madres tigre buscan la perfección en todo lo que sus hijo/as hacen.

Es un estilo de crianza de origen asiático muy estricta que exige que se haga o se diga siempre lo que la madre quiere.

Los padres/madres agenda son el asistente personal de sus hijo/as, organizándoles la mochila, el calendario, los deberes, los grupos de whatsapp…

Los padres mayordomo lo hacen todo por sus hijos y existen para satisfacer todos sus deseos.

Y los padres guardaespalda cuidan la integridad física de sus hijo/as hasta límites insospechados…

Todos estos ejemplos cruzan la línea del padre/madre respetuoso y empático.

Todos estos padres/madres ultraprotectores creen que están protegiendo a sus hijo/as de los peligros potenciales de este mundo…

Pero, en realidad están dañando su autoestima y creando niño/as frustrado/as y ansioso/as.

Si te preocupa convertirte en este tipo de padre/madre, estoy segura de que las técnicas de comunicación que comparto en nuestra Certificación de Facilitadores te ayudarán.

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¡Hasta pronto!

 

2 comentarios en “Sobreprotección a los hijos: los padres helicóptero”

  1. Fantástico tu articulo y es que creemos erróneamente que le beneficiamos cuando es todo lo contrario y es que ademas una de las cosas que más veces vamos a necesitar en nuestras vidas los seres humanos es la de tomar decisiones ya que nuestra vida se compone de decisiones y esas decisiones que tomamos marcaran el rumbo de los futuros adultos y si desde pequeños aprendemos esa herramienta que nos acompañara durante todo el proceso de la vida a través del ensayo error que todos atravesamos nos formaremos como expertos en tomar decisiones .
    Gracias julia las futuras generaciones están de enhorabuena porque no podrán decir a nadie se le enseña a ser padre

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