Isabel Chica

Estudiante de Educación Infantil y madre de Andreu

¡Muchas ganas, emoción e ilusión por poner en práctica estos talleres y ayudar a que otras personas y otras familias puedan crecer, sentirse mejor con ellas mismas y con los demás y puedan sentirse comprendidas y ayudarlas. Gracias, gracias, gracias…!

Carme Barchin

Madre de 3 hijas adolescentes

Encontré a Júlia gracias al libro “Cómo hablar a tus hijos para que te escuchen y cómo escuchar para que te hablen” La verdad que me he quedado sorprendida del trabajo tan simple y a la vez tan profundo, eso lo puedo decir después de haber hecho un montón de terapias y caminos espirituales. ¡Le doy las gracias por enseñarme a descubrir que hay otro modo de acompañarnos y acompañar a los otros!

Davinia Salgueiro

Administrativa y madre de 2 niños

Me he sentido respetada, liberada y valorada. Y es que es esta la esencia, es lo que quiero para mis niños, lo que más amo del mundo. Es esa sensación que no tiene precio, que te hace capaz de asumir los retos que te dé la gana, grandes o pequeños, los que elijas o los que te vengan impuestos por las circunstancias de la vida

Eli Puiggener

Madre de 3 adolescentes

Me llevo una herramienta fantástica y mucho, mucho trabajo por delante, pero me siento con ilusión y energía para experimentarlo como madre y con todo el mundo. Y es la primera vez que salgo de una formación pensando “Esto es exactamente lo que yo quiero Facilitar” (con mi toque personal, claro está) ya que siempre salía con la impresión en otras formaciones de que lo podía hacer diferente

 

Carola Dinarés

Higiniesta Dental y madre de 2 hijos

Durante este taller me he dado cuenta de que es necesario respetar y dar tiempo y espacio a mis hijos. No me hace falta preguntar tanto, para que mis hijos se comuniquen, sino más bien todo lo contrario.
Me ha ayudado mucho usar frases cortas, y concretar qué es lo que quiero de mis hijos, así como identificar y poner nombre a los sentimientos que tienen en los momentos críticos.
Intentaré ponerlo en práctica cada día, respetar sus silencios, no evaluarlos y ¡enseñarles a ser personas humanas!

 

Sónia O

Educadora y madre de 2 adolescentes

De este taller me llevo la esperanza de que hay otra manera de comunicarme. Y lo he podido comprobar las veces que la he puesto en práctica que…funciona!
Espero tomar consciencia, mucha más y mejorar mi relación profesional y personal con los niños y adolescentes y con todo el mundo. Muchas gracias. Me ha encantado.

Dina Abad

Gerente del Centro Avalon y madre de 2 adultos

Me llevo de estos tres días la amistad y compañía de un grupo hermoso de mujeres fuertes que quieren ayudar al mundo en que vivimos a que sea un poco mejor.
También me llevo unas técnicas estupendas, eficaces y muy prácticas. Además, mucha ilusión para empezar a aplicarlas inmediatamente.
Mucho optimismo en que puedo conseguir abrir un camino en Avalón con estos talleres  y gratitud a Júlia por compartir esta Formación.

Marta Llampallas

Gerente Florista y mardre de 2 adolescentes

Cuando llegué a las primeras sesiones con Júlia me sentía  muy perdida, con un gran lío en la cabeza, mucho caos… Y durante las sesiones hemos ido desliando la madeja y ordenando el caos. Ha sido un proceso largo en el cual Júlia me ha acompañado mientras he adquirido habilidades para tomar conciencia de quién soy y qué quiero.

Maria Abaitua

“Los ejercicios de introspección para conectar con nuestro niño interior me ayudaron a conocerme mejor y lo que es más importante me han servido para seguir evolucionando como persona. Por otro lado, aprendí algo más que unas herramientas de comunicación efectiva, tomé consciencia de lo que significa facilitar, del valor del acompañamiento presente no intrusivo, de lo gratificante que puede llegar a ser el silencio, y de la riqueza vital del autoconocimiento adquirido”.

Catalina Muñoz

“Tenía grandes expectativas sobre esta certificación como facilitadora. A veces las expectativas no se hacen realidad, en este caso la realidad ha sido más enriquecedora. He terminado la formación y tengo una idea clara de como facilitar la comunicación para que los niños y adolescentes escuchen. Y lo he aprendido a través de un modelo, el de Júlia, y por la propia experiencia vivida en estos días. Me llevo todos los pasos y el camino a seguir para facilitar. Eso es algo mucho más de lo que se puede aprender a través de un libro, una guía o incluso una lección magistral. Como persona y para mis talleres se me ha quedado grabada la esencia de Carl Rogers, autenticidad, aceptación incondicional de la otra persona y la empatía.  También la importancia del participante, la perdida de la autoridad del facilitador, la escucha, la observación y la relevancia de los sentimientos. Todo esto adquiere un significado en mi vida profesional y sin duda personal”.

Gema González

Psicopedagoga y facilitadora educativa.

El taller de cómo hablar para que niños y adolescentes escuchen me proporcionó no sólo un material claro,  sencillo y muy estructurado paso a paso, para crear mis talleres, sino una potente metodología que impregnará a partir de ahora, mi práctica profesional.

El material no tiene valor sin el conocimiento de la metodología de aplicación y que se experimenta en primera persona en los talleres con Jùlia.

Espero realizar muchos talleres y ayudar a las familias a mejorar las relaciones con sus hijos, pero la mayor ganancia ha sido a nivel personal.

Silvia Arredondo

En la Certificación de Facilitadores he aprendido que “sólo con amor no basta”, que rascar dentro de mí me hace sentir mejor, que tengo muchas cosas en común con personas de las me sentía distante, que la coherencia me relaja, que quiero comunicarme de manera útil con la gente que quiero,…, y esta vez lo he aprendido de verdad. Hasta ahora había cosas de las aquí escritas que decía y promulgaba, pero ahora por fin ya lo siento mío.

Gracias a Júlia empiezo a vislumbrar que otro futuro profesional es posible, sin prisa, pero sin pausa. En lo personal ya no hay marcha atrás; se han abierto puertas que no tienen cierre y veo al fondo una gran paz y tranquilidad.

Marcos Gómez

“Comencé la certificación con dudas; no entendía muy bien la diferencia entre leer por tu cuenta el libro, como hablar para que los hijos escuchen y como escuchar para que los hijos hablen, o asistir al taller. Pronto empecé a darme cuenta de que asistir al taller supone una ventaja enorme, porque tienes un facilitador que hace que las cosas sucedan y la fuerza de un grupo bien acompañado es inmensa”.

Maria Jesus

Doy gracias a esta experiencia de la Certificación de Facilitadores,  sé que espera un futuro mejor a las nuevas generaciones que transformara al mundo.  Hoy sé que puedo mirar a mis hijos desde otro punto en el camino donde poder escucharlos  hablarlos y amarlos desde un sentimiento muy limpio,  amarlos bien y liberarlos desde mi libertad. 

La Certificación es un desnudarse y quedarse a flor de piel ayudando a aceptar y comprender para poder sanar. Es vivir las enseñanzas de una gran maestra, rica en  sabiduría de la  vida con una energía cálida, sutil, compasiva, luminosa y auténtica.

Esta certificación es ese regalo siempre esperado que llega como lo hacen los regalos que te cambian tu vida por sorpresa y sin avisar